Hoy en día es cada vez más frecuente que los padres decidan insertar a sus hijos en formas tentativas de reinvención de lo escolar. Ya no sólo existe el concepto tradicional de educación basado en la institución de la escuela, sino que además se han ido fomentando una gama de alternativas que a pesar de no tener el mismo peso que ha tenido la escuela por su historia y tradición, se han ido considerando cada vez más como una opción igualmente valida y viable de educación.
En el texto de Bravilovsky se mencionan las dos más comunes: el jardín infantil y el homeschooling (educación en el hogar). La modalidad de cada una de estas formas de educar es diferente, tiene su propio enfoque. Pero lo común que tienen ambas, es que buscan contraponerse al sistema tradicional de educación (implementado por el estado) por distintas razones. En el caso de Chile, el avance en este tipo de materias ha sido bastante lento. A pesar de que tenemos jardines infantiles, el homeschooling es un término casi invisible. Aun se están tomando decisiones con respecto a como mejorar la calidad de la educación y mientras eso no este resuelto es muy difícil que el estado avance con el próximo paso a una educación más flexible.
En los países que se emplean estas formas tentativas que acabamos de mencionar, son países que ya han resuelto lo esencial en las problemáticas que surgen en el ámbito de la educación: que todos tengan el derecho de recibir una educación de calidad y sin fines de lucro. Estos países desarrollados han dado paso a una mayor flexibilidad al momento de incluir nuevas formas de educación, aunque no debemos olvidar que la forma tradicional es la que aún impera por ser considerada la opción más completa.
A partir de esta reflexión y contextualización de esta problemática con nuestro panorama nacional, nos surgen dos preguntas:
Si bien es cierto, en nuestro país hace años hay un constante debate que tiene como tema principal la calidad de la educación, considerando las etapas de enseñanza básica y media, y en ciertos casos la universitaria. Al parecer la etapa preescolar es “obviada u olvidada” por los sistemas de medición de calidad de la enseñanza.
-¿Por qué esta etapa de enseñanza que sin duda es tremendamente determinante para el desarrollo posterior que pueda tener un niño no es tema en boga para la sociedad chilena actual?
- Considerando todos los factores sociales, económicos y políticos. ¿De que manera podriamos saber cual es la mejor alternativa educativa para los infantes de nuestra cultura?
Está muy bien contextualizar lo expuesto por Brailovsky al ámbito chileno. Aportaría a la reflexión, sin embargo, profundizar en el tema, pues se quedan en lo superficial.
ResponderEliminarOjo con los tildes.
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